“Sin azúcar” vende, así que la industria aprendió a endulzar sin escribir la palabra azúcar en la lista de ingredientes. El resultado: productos que suenan saludables con 25 gramos de azúcares por porción. Aquí está el diccionario completo.
Los alias más comunes
Todos estos son, funcionalmente, azúcar:
- Jarabe de maíz (y jarabe de maíz de alta fructosa)
- Maltodextrina y dextrosa
- Sacarosa, fructosa, glucosa, lactosa, maltosa (todo lo que termine en -osa)
- Jarabe de glucosa, jarabe invertido, jarabe de arroz
- Concentrado o jugo de fruta concentrado
- Panela, piloncillo, miel, melaza — más “naturales”, pero azúcar al fin
- Néctar de agave
- Azúcar de coco, azúcar morena, azúcar demerara
- Caramelo, malta de cebada
La regla del ingrediente número uno aplica también aquí: si cualquiera de estos aparece en los tres primeros lugares de la lista, el producto es primordialmente un dulce, se llame como se llame.
El truco de repartir el azúcar
Como los ingredientes se listan por cantidad, algunos fabricantes usan tres o cuatro azúcares distintos en cantidades menores: jarabe de maíz + maltodextrina + concentrado de fruta. Ninguno queda de primero en la lista, pero sumados serían el ingrediente principal. La única defensa es mirar los azúcares totales por 100 g en la tabla nutricional — ese número no se puede maquillar.
“Sin azúcar añadida” no significa sin azúcar
Un jugo “sin azúcar añadida” puede tener 12 g de azúcar por 100 ml, porque la fruta concentrada ya la trae. Y un producto “sin azúcar” a secas suele compensar con edulcorantes (sucralosa, acesulfame K, estevia) — que en Colombia disparan su propio sello de advertencia: “Contiene edulcorantes”.
Cuánto es mucho
La OMS recomienda que los azúcares libres no pasen del 10% de las calorías diarias — idealmente 5%. Para un adulto promedio son unos 25 a 50 g al día. Una gaseosa de 400 ml puede agotar la cuota completa; un yogur “de fruta” puede llevarse la mitad.
Escanea y sal de dudas
Con Luppa no tienes que jugar al detective: escaneas el código de barras y ves los azúcares por 100 g, si el producto dispararía el sello de “exceso en azúcares” de la Resolución 810, y qué alternativas de la misma categoría tienen menos. Si configuras tu perfil de salud (por ejemplo, diabetes), la app te alerta automáticamente en cada producto con azúcar alto.