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Guías

Cómo saber si un producto es saludable en el supermercado (sin ser nutricionista)

El supermercado está diseñado para que decidas mal y rápido: colores, “light”, “natural”, ofertas en la punta de góndola. No necesitas un posgrado. Necesitas un orden de mirada que quepa en media vuelta del empaque.

Paso 1: los octágonos (si están)

En Colombia, los sellos negros de la Resolución 810 son el atajo legal. Entre dos galletas, quédate con la que tenga menos sellos. No es perfecto — un aceite no lleva sello de azúcar y no por eso es “para todos los días” — pero es la señal más honesta del frente.

Si el empaque es viejo o importado y no trae sellos, no asumas que está limpio. Pasa al paso 2.

Paso 2: azúcares y sodio por 100 g

Da la vuelta. Ignora “por porción” (el fabricante elige una porción cómoda). Busca por 100 g (o 100 ml en líquidos):

  • Azúcares: por encima de ~10 g/100 g en sólidos, o ~5 g/100 ml en bebidas, ya es territorio de exceso.
  • Sodio: por encima de ~400 mg/100 g, alto (embutidos y sopas instantáneas se pasan).

Dos números. El resto de la tabla puede esperar.

Paso 3: los tres primeros ingredientes

Si el primero o el segundo es azúcar, jarabe, harina refinada o aceite, ya sabes qué estás comprando. Una lista de 4 cosas que reconoces gana a una de 22 con códigos E — no siempre por “químico malo”, sino porque el ultraprocesado largo suele ir con más azúcar, sodio y aditivos de color.

Paso 4: compara dentro de la categoría

Un queso nunca va a “ganar” a un yogur natural. La pregunta útil es: de estos 8 cereales, ¿cuál es el menos malo? Ahí una nota de 0 a 100 o unos sellos sí cambian la compra.

El atajo cuando hay 40 productos

Hacer los cuatro pasos en cada SKU es heroico y nadie lo sostiene. Un escáner de código de barras (Luppa, u otra app que calcule sellos 810 y no use la ficha de otro país) hace ese trabajo en un segundo: nota, octágonos aunque el empaque no los traiga, y alternativas de la misma góndola.

Usa la cabeza para la regla; usa la app para el volumen. El objetivo no es la compra perfecta. Es salir con un poco menos de azúcar y sodio que la semana pasada.